martes, 6 de octubre de 2015

Usemos nuestra fuerza interior

Usemos nuestra fuerza interior


Si, obviamente la fuerza interior es la que nos da la fortaleza para reponernos, para tomar decisiones que nos lleven un paso adelante, la que nos hace ser los protagonistas en nuestra película.
No flaquees, sigue luchando, la vida se trata muchas veces de eso, de reponerse, de mejorar, de seguir avanzando con un paso firme.
No creas que ésto quiere decir que no puedes tender una mano al que lo necesita, podemos ayudar, podemos hacer retomar fuerzas a alguien, podemos tratar de mostrarles un camino claro, sin tanto ruido.
Estemos presente para nosotros y también para quien nos necesita!!

Saludos Fraternos!!

Entonces todos son mis maestros

Entonces todos son mis maestros


Otra vez les presento una tarea difícil, el aceptar a todas las demás personas como maestros, porque nos vienen a enseñar, nos vienen a mostrar en qué estamos débiles, como dice puede ser el amor incondicional, el perdón, la aceptación, el gozo, la compasión, la comprensión, la unidad, la gratitud, la valoración de uno mismo, la maestría interna, el eterno presente.
Todas las personas nos muestran una parte de nosotros mismos, es una realidad, si yo soy tan espiritual, si ya no tengo nada mas que trabajar en mi ser, como puede ser que una persona interfiera con mi paz y peor aún como puede ser que una simple cucaracha o mosca me saque de mi centro y lo único que quiera es asesinarla.

Por eso veamos qué nos falta para seguir evolucionando.

Me quedo pensando, medito, me acepto y trato de cambiar yo, en vez de echar culpas afuera!!

Saludos Fraternos""!

Todo está conectado

Todo está conectado


Cuando nos sacamos del primer plano en nuestras propias vidas y vemos que somos una milésima parte de la existencia, que compartimos el planeta con otras especies y que sólo somos una parte del engranaje, que no deja de ser importante para la tarea colectiva, empezamos a tratar de dar lo mejor de nosotros mismos, hay que mantener el estado de conciencia todo el tiempo, segundo a segundo, porque en cuanto vuelve el ego, el ego malo, el ego totalmente físico, que quiere lo mejor para él, sin importar el de al lado, allí es donde nuestra espiritualidad flaquea.
Tomemos conciencia de lo importante que somos, del trabajo que se nos dió aquí en la tierra, hagamos lo mejor que podamos, seamos buenas personas, demos lo que queremos que nos den, vamos a alinearnos con el pensamiento de la frase y vivamos acordes al plan Divino.

LA aceptación

LA aceptación


Sí,  no hay dudas que es más fácil aceptar una realidad, que luchar contra ella porque pensamos que debería ser distinta, lo que está hecho, hecho está, lo que no quiere decir que debemos resignarnos, pero si debemos aceptarlo, y a partir de allí comenzar con otro proceso diferente de cración, comenzar a escribir una nueva hoja.
Basta de hacer remiendas, tomemos la decisión de afrontar las cosas como son, aceptemos ésta realidad que nos toca vivir, pero obtengamos de ella lo mejor posible.
Espero que podamos encontrar el camino para vivir en plenitud, aceptando y abrazando nuestra vida!!

Saludos Fraternos!!

Me acepto y cambio

Me acepto y cambio

Es un camino duro, difícil, el de profundizar en uno mismo, lo que necesitamos hacer primero es aceptarnos tal cual somos, qué quiere decir esto? Aceptar es también reconocernos, y en ese ejercicio es donde encontramos todas nuestras virtudes y todos nuestros errores, que nos gusta y qué no tanto, para poder cambiar en nuestras vidas debemos primero reconocernos, y aceptar nuestros propios errores.
Por eso cuando me acepto recién ahí realmente estoy preparado para el cambio.
Y además cuando nos hacemos concientes de nuestros errores le estamos diciendo al Universo, listo ya está, asumo mi responsabilidad, ya lo reconocí, ya lo puedo cambiar.
El cambio es la oportunidad de renovarse, de aprender cosas nuevas integrando conocimientos nuevos.

Saludos Fraternos!!

lunes, 5 de octubre de 2015

EJERCICIOS PLEYADIANOS PREVIOS Sanación y despejamiento duraderos del aura

 EJERCICIOS PLEYADIANOS PREVIOS
Sanación y despejamiento duraderos del aura
(Manual de Ejercicios Pleyadianos de Amorah Quan Yin)
1. Conéctate a la tierra según la técnica anterior.
2. Con los ojos cerrados siente el área alrededor del cuerpo. Para empezar, haz que la respiración llegue hasta unos 35 cm de tu campo áurico utilizando tu intención. Al respirar dentro del área siente si tu aura está contraída y espesa, débil y disipada o vibrante y blanda.
3. Mediante la respiración y la visualización (escuchando un mensaje, utilizando la intuición) observa hasta dónde se extiende el aura en dirección frontal.
4. Observa el ancho de tu aura a ambos lados.
5. Ahora mira y siente el aura sobre la cabeza y bajo los pies. Compara las dos áreas.
6. Utiliza la respiración, los sentimientos, la visión y cualquier otra forma que te sea natural para identificar el espacio que abarca el aura por detrás. ¿Cómo está en relación con la parte frontal?
7. Ahora que ya conoces algo más sobre la naturaleza del aura ajústala para que rellene exactamente un radio de unos 60 a 90 cm en forma de huevo. Utiliza la respiración, la visión y una intención despejada. Al principio pueden resultarte útiles las manos para abarcar físicamente el espacio alrededor del cuerpo y tirar o
empujar el aura cuanto desees. Para la mayoría, ajustar el aura significa retraerla y definir los contornos. Los demás necesitarán empujarla para que llene el espacio. Si eres principiante, puede que te resulte un problema pasar el aura por debajo de los pies. En ese caso, la práctica y la persistencia son los mejores
antídotos.
8. Observa cualquier cambio de sentimientos, sensaciones físicas y conciencia que traiga el ajuste del campo energético a tu alrededor.
9. Ahora visualiza una lluvia de luz líquida de oro que cae y atraviesa el aura. Deja que la primera vez caiga de 2 a 5 minutos por lo menos. Nota lo maravilloso que es. (Ver ilustración de la página siguiente.)
10. Después visualiza un fuego gigante color violeta del tamaño del aura. Extiéndelo por toda el aura, también bajo los pies. No destruirá nada, la llama violeta simple mente transmuta las energías de baja frecuencia en energías de mayor frecuencia, lo que constituye una forma más natural de ser. Mantente dentro del fuego sólo de 1 a 2 minutos si es tu primera experiencia con el fuego violeta. Esta técnica te hará sentir más calor y energía. Si utilizas demasiado el fuego violeta, puedes sentirte abrumado por la combustión de antiguas energías etéricas. Así que al principio, tómatelo con moderación; experimentando hasta encontrar tu
nivel.
11. Cuando hayas concluido, elimina el fuego violeta y abre los ojos.
 La mayoría de los que meditan dicen sentirse más ligeros, más frescos, psíquicamente más limpios y más brillantes al visualizar la lluvia por primera vez. Es una manera simple pero efectiva de despejar cualquier energía o desecho extraño que hayas recogido. También es buena para deshacerse de energías liberadas de
tu cuerpo durante una meditación o sanación.
La primera vez que utilicé estas técnicas, usé la respiración, las sensaciones, la visión y la intención para hacerlo real y tan efectivo como fuera posible. Puedes experimentar para descubrir qué métodos te son más afines.
FIGURA 2: Lluvia de luz de oro limpiando el aura

EJERCICIOS PLEYADIANOS PREVIOS Conexión a la tierra

 EJERCICIOS PLEYADIANOS PREVIOS
Conexión a la tierra
(Manual de Ejercicios Pleyadianos de Amorah Quan Yin)



El enfoque espiritual pleyadiano incluye la iluminación y/o ascensión del cuerpo entero y a nivel celular. El objetivo no es abandonar el cuerpo y trascender el plano físico; la meta es trascender la creencia en y el miedo a las limitaciones de lo físico. Se consigue descendiendo espiritualmente a la materia con el objetivo de despejarte de energías de baja frecuencia tales como emociones reprimidas, sistemas de creencias, juicios, control y otras energías contraídas que son fuente de limitación en la tercera dimensión. Cuando lo
consigues, permites que el Yo Superior se mezcle contigo como fue el caso del Cristo, Quan Yin y Buda. Esto se traduce no en un escape sino en una iluminación o ascensión de todos los chakras a nivel celular.
Esta meta espiritual requiere que te encuentres en tu cuerpo y por eso existe la necesidad de conectarse a
la tierra. La técnica usada para conectarse a la tierra es la siguiente:


1. Siéntate en una silla cómoda con la espalda relativamente derecha, los pies en el suelo sin cruzar ni pies ni manos y los ojos cerrados.
2. Mediante la respiración atrae la mayor intensidad posible de tu presencia consciente hacia el centro de la cabeza. Deja marchar los pensamientos perdidos que inhiben este proceso hasta que te sientas centrado.
3. Ahora, realiza un par de respiraciones profundas. Fíjate hasta qué punto se expande el cuerpo al respirar, ¿qué zonas no se expanden?
4. Expande conscientemente más partes de tu cuerpo con la respiración hasta que inhales profundamente sin tensión ni incomodidad. Hazlo de dos a cuatro veces hasta que te sientas más vivo y presente en tu cuerpo.
5. Siente los pies en el suelo. Utiliza la respiración hasta que los pies parezcan vivos.
6. Sólo hombres: fija tu conciencia en el primer chakra, a la altura de la rabadilla. Visualiza un tubo o cordón espiral de luz de unos 10 a 15 cm de diámetro acoplado al primer chakra. 

Sólo mujeres: fija tu conciencia en el segundo chakra, a medio camino entre el ombligo y la base de la
espina dorsal. Visualiza un tubo o cordón espiral de luz de unos 10 a 15 cm de diámetro acoplado al segundo chakra. 

Hombres y mujeres: sigue con la vista este cordón de conexión e imagínalo prolongarse hacia el interior de la Tierra mientras la conciencia permanece en el centro de la cabeza. Mira cómo el cordón atraviesa las capas terrestres hasta que llega al centro del planeta donde se sitúa el núcleo magnético o centro de gravedad. Puede que veas o sientas que se ancla el cordón de conexión sin poder ver más allá.
7. Tómate de medio a un minuto para respirar suavemente, sintiendo los cambios en el cuerpo y la
conciencia. En algunas ocasiones, clientes o alumnos han experimentado dolores o palpitaciones cuando se conectan por primera vez. Algunos hasta han experimentado emociones ocultas que salen a la superficie. Si te ocurre esto, ten en cuenta que ese dolor, ya sea físico o emocional, es en parte la razón por la que no estabas conectado a la tierra, ya que el ser humano tiende por naturaleza a evitar sensaciones desagradables. Sin embargo, como ser consciente de un problema es el primer paso para sanarlo, explora tus sentimientos con libertad y curiosidad mediante la respiración en lugar de contraerte o huir de ellos.
Libérate de los juicios y el miedo a sentir e intenta asumir una actitud gozosa ante tu propia toma de
conciencia de la necesidad de atención de esa área del cuerpo o esas emociones.
Dirige la respiración hacia la zona molesta. Lo normal es que sientas un alivio rápido. Si no es así, podría ser indicio de un problema crónico para el que necesitarás ayuda a no ser que sepas tratar ese tipo de situaciones. A lo largo del capítulo se proporcionarán más técnicas de despejamiento.
Si no experimentas molestias, puede que tengas cierta sensación de estar más presente y ser más real.
Puede que te sientas relajado y el cuerpo un poco pesado al rato de tener enfocado el cordón de conexión.
8. Cuando te acostumbres al cordón de conexión, visualiza un cambio de color en el cordón. Contempla el espectro completo de colores y varía los tonos y texturas de cada color. Que sea divertido. Mantén lo suficiente cada color notando el efecto sobre ti mismo en cada cambio. Explora todos los colores que se te ocurran además de los que se presentan aquí.
Empieza con los azules; cambia el color del cordón a azul pálido, luego a azul intenso, a azul marino, a azul verdoso y, finalmente, a azul cobalto.
Añade un poco de verde al azul y visualiza el cordón de un turquesa intenso, luego aguamarina pálido. Experimenta con los verdes: un verde pastel, un verde esmeralda, un verde selva, un verde oliva, un verde hierba, un verde amarillento pálido.
Después, visualiza los amarillos: amarillo pastel, amarillo brillante, amarillo dorado y amarillo mostaza.
Ahora contempla tonos de naranja: naranja amarillento pálido, melocotón, naranja brillante como la fruta, salmón, óxido y naranja rojizo.

Visualiza los rojos: rosa pálido, rojo clavel, fucsia, rojo vivo, rojo sangre, granate y rojo violeta.
Ahora los violetas: azul lavanda, azul real, azul uva y azul violeta.
Luego intenta los blancos: blanco puro, blanco con destellos de luz, nacarado o perla, y crema.
A continuación, visualiza los tonos marrones: tostado, camello, chocolate, caramelo, marrón grisáceo como la corteza de un árbol.
Deja los colores metálicos para el final: plateado metálico, dorado metálico, cobre, platino y finalmente mezcla de plata y oro.
Encontrarás que algunos colores tranquilizan y calman y otros te hacen sentir más fuerte y más seguro de ti. Algunos colores te ayudarán a sentirte más en tu cuerpo mientras otros son desagradables y no favorecen la conexión. Encuentra los que te gusten y haz una lista comentando lo que te hacen sentir o, si tienes buena memoria, toma nota mentalmente.
9. Cuando termines de recorrer los colores, decide cuál quieres ahora. Elimina el primer cordón tirando de él hacia abajo y dejándolo caer hacia tierra. Ahora proporciónate un nuevo cordón del color elegido y envíalo
al centro de la Tierra.
10. Abre los ojos.

A partir de este instante, si te despiertas cansado y gruñón, puedes usar el color del cordón que te haga
sentir más ligero y activo. Si te encuentras pasando una época de dudas y falta de confianza puedes utilizar el color del cordón que te proporcione más cualidades positivas.
La conexión a la tierra no va a solucionar todos tus problemas ni va a hacer que desaparezcan los estados emocionales desagradables pero te puede ayudar a pasarlos más rápida y fácilmente. Saber qué color es mejor y para qué situación, te ayudará a mantenerte conectado y serás capaz de superar los momentos en que querrías abandonar.
Durante una semana aproximadamente empieza cada mañana desprendiéndote del cordón anterior y
tomando uno nuevo. El color puede ser igual o distinto al anterior, de acuerdo con tus necesidades. Repite el proceso tantas veces como te acuerdes. Aunque al principio sean cincuenta veces al día, aunque estés paseando por la calle, o en el trabajo, crea un nuevo cordón. Cuanta más energía de pensamiento pongas en crear algo, en algo más real y duradero se convertirá. Lo harás con tal facilidad que podrás realizarlo con los ojos abiertos trabajando, paseando o estando dentro del coche.
Al cabo de aproximadamente una semana serás capaz de conectarte a la tierra por la mañana y lograr que te dure más. Con hacerlo una vez al día puede ser suficiente. Estarás tan familiarizado entonces con la diferencia entre estar conectado o no conectado, que sabrás cuándo necesitas reemplazar el cordón.
Mi experiencia personal y en la enseñanza a muchos alumnos no me ha hecho creer que el concentrarse
durante una semana en conectarse a la tierra sea opcional -aunque algunos tengan tendencia a saltárselo.
Aquellos que realizan esta semana de forma consistente se sienten más conectados a la tierra, más presentes y disponibles para la vida y la sanación que aquellos que se han mostrado menos diligentes.
Aquellos que se salten este paso pueden encontrarse con que el proceso de sanación dure más, que sus
desarreglos emocionales se extiendan más en el tiempo y que su percepción sensorial plena les sea menos útil y accesible. Por ello insisto en que sigáis el proceso hasta que os resulte automático.