jueves, 10 de enero de 2019

Trae el amanecer , disipa la oscuridad ( Del libro de Osho, El filo de la navaja)


Trae el amanecer , disipa la oscuridad ( Del libro de Osho, El filo de la navaja)



La conciencia del hombre no se ha desarrollado al mismo ritmo que el desarrollo cientifico, y ese es el motivo de que todas las civilizaciones antiguas hayan desaparecido. No hay ningún otro motivo, el enemigo externo no existe, el enemigo está adentro del hombre. Ha creado prodigios en cuanto a máquinas se refiere, pero él se ha quedado atrás, incosciente, casi dormido.
Conceder tanto poder a unas personas inconscientes entraña muchos peligros.
En realidad nuestra conciencia debería ir por delante del progreso tecnológico.
Todo lo objetivo se puede compartir, te lo pueden enseñar en el colegio, en el instituto, en la universidad. Pero no ocurre lo mismo con lo subjetivo. Aunque lo sepa todo el mundo interior, no puedo darte nada. Una de las leyes fundamentales de la existencia es que cada individuo debe esforzarse por descubrir personalmente la verdad interior. No es algo que se pueda comprar en el mercado, no se puede robar. Nadie te lo puede dar. No es un artículo, no es material; es una experiencia inmaterial.
Uno puede dar prueba de ello con su individualidad, con su presencia, con su compasión, con su amor, con su silencio. Pero solo son pruebas de lo que ha sucedido en su interior. Cada maestro es simplemente una demostración, una prueba, un testigo presencial. Pero la experiencia sigue siendo individual.

miércoles, 9 de enero de 2019

Flor de loto (Del libro el filo de la navaja de OSHO)


Flor de loto (Del libro el filo de la navaja de OSHO)



Hay una ley cósmica que dice : “ Solo del barro puede salir una flor de loto “. Todos los políticos, los sacerdotes de todas las religiones, los gobiernos y las burocracias están creando barro suficiente. Ahora hay que conseguir que surjan las flores de loto. No te hundas en su barro, tienes que sembrar las semillas de loto. La semilla de loto es un milagro: transforma el barro en la flor más maravillosa que existe.
En Oriente, la flor de loto ha sido ensalzada por dos motivos. En primer lugar porque surge del barro. Dios creó al hombre del barro, pero tiene la posibilidad de convertirse en una flor de loto. Es la flor más grande que hay.
Solo abre los pétalos cuando sale el sol y los pajaros se ponen a cantar, y todo el cielo se llena de colores. Y cuando vuelve a oscurecer y el sol se pone, cierra de nuevo los petalos. Adora la luz.
En segundo lugar, porque tiene una hermosa característica: sus pétalos y sus hojas son tan aterciopelados que las gotas de rocío se acumulan por las noches sobre ellos. Y cuando sale el sol por la mañana, esas gotas de rocío brillan como si fuesen perlas, incluso mas bellas, y a su alrededor se forma un arcoiris. Pero lo mas impactante es que, aunque estén sobre los pétalos y las hojas, no las tocan. Basta una pequeña brisa para qe vuelvan a formar parte del agua sin dejar ni rastro de humedad sobre los pétalos y las hojas.
La flor de loto siempre ha sido un símbolo en Oriente, Porque allí se dice que deberíamos vivir en el mundo sin que este nos afecte. Habría que estar en el mundo, sin que el mundo esté dentro de ti. Habría que pasar por el mundo sin acarrear marcas, golpes o arañazos.
De ahí que la flor de loto se haya convertido en en símbolo de un tipo de vida espiritual. Sin que el agua la toque... nace del barro que hay en el agua y, sin embargo, permanece incólume. Y es un símbolo de la transformación. EL barro se transforma en la flor más bella y más aromática.

martes, 22 de mayo de 2018

Meditación, Concejos ( parte 4 ) ( Del libro : Meditación. La primera y última verdad ( OSHO )



DISFRUTA LA INCONSCIENCIA 

Mientras estés consciente, disfrutá tu conciencia, y mientras estás inconsciente disfrutá tu inconsciencia. no tiene nada de malo, porque la inconsciencia es como un descanso, si no el estar consciente se convertiría en una tensión. Si estás despierto veinticuatro horas, ¿cuántos días creés que podés sobrevivir? Sin comida un hombre puede vivir tres meses; sin dormir, en tres semanas se va a volver loco y se va a querer suicidar…Durante el día estás alerta, durante la noche te relajás, y esa relajación te ayuda para que durante el día estés más alerta, fresco otra vez. Las energías pasaron por un período de descanso, entonces en la mañana están más vivas de nuevo. Lo mismo pasa con la meditación: por unos momentos estás perfectamente consciente, en la cúspide, y por unos momentos estás en el valle, descansando. La conciencia desapareció, te olvidaste; pero, ¿qué hay de errado en eso? Es simple: por medio de la inconsciencia, va a surgir la conciencia otra vez, fresca y joven. Y esto va a continuar. Si podés disfrutar de las dos, vas a llegar a ser el tercero y este es el punto que hay que entender; si podés disfrutar de ambas, quiere decir que no sos ninguna de las dos -ni conciencia, ni inconsciencia- sos el que puede disfrutar de ambas; te penetró algo del más allá.

VOS NO SOS TUS EXPERIENCIAS

 Una de las cosas más fundamentales que hay que tener presente -no solo vos , sino todos- es que vos no sos nada de lo que te puedas llegar a cruzar en tu viaje interno. Vos sos el que lo presencia -puede no ser nada, puede ser felicidad, puede ser silencio. Pero hay que acordarse de algo: por más bella y encantadora que sea la experiencia que encuentres, vos no sos nada de eso. Vos sos el que lo está experimentando y seguís y seguís y seguís hasta el final del viaje, donde ya no quedan experiencias -ni silencio, ni alegría, ni nada. Ya no hay objetos para vos; solamente tu subjetividad. El espejo está vacío; no refleja nada. Ese sos vos. Incluso grandes viajeros de la interioridad se quedaron detenidos en bellas experiencias y se identificaron con ellas pensando: “Me encontré a mí mismo”. Se detuvieron antes de llegar a la etapa final donde desaparecen todas las experiencias. La iluminación no es una experiencia. Es el estado en el que te quedás absolutamente solo, sin nada que saber. No hay ningún objeto por más bello que sea. Recién en ese momento, tu conciencia, que no está obstruida por ningún objeto, vuelve a su fuente; llega a ser auto-realización; llega a ser iluminación. Tengo que recordarte la palabra ‘objeto’. Cada objeto significa un impedimento. El significado mismo de la palabra es impedimento, objeción. Entonces, el objeto puede estar fuera de vos, en el mundo material; el objeto puede estar adentro tuyo, en tu mundo psicológico; los objetos pueden estar en tu corazón, en tus sentimientos, en tus estados de ánimo. Y los objetos pueden estar incluso en tu mundo espiritual. Y son tan extáticos que uno no puede imaginarse que puede haber más. Y muchos místicos del mundo se detuvieron en el éxtasis, que es un bello lugar, un lugar pintoresco, pero todavía no llegaron a casa. 17 Cuando llegás a un punto donde las experiencias están ausentes, entonces no hay objeto, entonces la conciencia sin obstáculos se mueve en un círculo -en la existencia todo se mueve en círculos, si no se lo bloquea- , viene de la fuente misma de tu ser y da una vuelta. Al no encontrar obstáculos -ni experiencias, ni objetos- vuelve. Y el sujeto mismo se convierte en objeto.

Meditación, Concejos ( parte 3 ) ( Del libro : Meditación. La primera y última verdad ( OSHO )




TRES COSAS ESENCIALES

La meditación tiene algunas cosas esenciales. Cualquiera sea el método, son necesarias. El primer punto es un estado relajado: no pelear con la mente, no controlar la mente, no concentrarse. Segundo, presenciá lo que pase a tu alrededor con una conciencia relajada, sin ninguna interferencia -solamente mirando la mente, silenciosamente, sin ningún juicio, sin evaluación.

SÉ JUGUETON

 Millones de personas se pierden la posibilidad de meditar porque la meditación fue tomando una connotación errada. Parece demasiado seria, demasiado triste, que tiene algo de iglesia; pareciera como si fuera solamente para gente muerta, o casi muerta -lúgubres, serios, de caras largas, que perdieron festividad, diversión, alegría, celebración… Las cualidades de la persona meditativa son: ser juguetón, tomar la vida como leela, un juego, como una diversión; gozarla tremendamente; no ser serio; estar relajado. 

TENÉ PACIENCIA

 No te apures. Muchas veces el apuro causa retraso. Mientras lo anhelás, esperá pacientemente. Cuanto más profunda es la espera, más rápido llega. Pero a veces viene la impaciencia: viene con la sed, pero es un obstáculo. Quedate con la sed y dejá la impaciencia. No confundas el anhelo con la impaciencia. Con el anhelo hay añoranza, pero no hay lucha; con la impaciencia hay lucha inquieta. A la verdad no se la puede asaltar; se la consigue con la entrega, no con la lucha. Se la conquista con la rendición total.

NO BUSQUES RESULTADOS 

El ego está orientado a los resultados, la mente siempre busca resultados; la mente jamás se interesa en el acto en sí, su interés está en el resultado. Por eso la gente educada se vuelve muy astuta, porque son capaces de encontrar el camino más corto. Si ganás plata por un medio legal, va a llevarte toda tu vida; pero si podés ganar plata con el contrabando, con el juego o con alguna otra cosa -llegando a ser un líder político, un primer ministro, un presidente- , entonces tenés a tu alcance todos los caminos más cortos. La persona educada se vuelve astuta; no se vuelve sabia; solamente se vuelve astuta. Se vuelve tan astuta que quiere tenerlo todo, sin tener que hacer nada. La meditación le sucede solamente a quienes no están orientados a los resultados. La meditación es un estado de no estar orientado a ninguna meta. 

Meditación, Concejos ( parte 2 ) ( Del libro : Meditación. La primera y última verdad ( OSHO )



EMPEZA CON CATARSIS:

 Nunca le digo a la gente que empiece sentándose; empezá por donde te sea más fácil, sino, vas a empezar a sentir muchas cosas innecesariamente…-cosas que ni siquiera existen… Si empezás tratando de quedarte sentado, vas a sentir una gran inquietud adentro tuyo y cuanto más trates de quedarte quieto, más inquieto vas a sentirte. Lo único que vas a lograr es darte cuenta de la locura de tu mente y nada más; esto va a deprimirte; vas a sentirte frustrado, no vas a sentirte bien…Es más, vas a sentir que estás loco…¡y a veces podés volverte loco en serio! Si hacés un esfuerzo sincero para quedarte sentado sin hacer nada, podés volverte loco de verdad. La locura no se da más seguido porque la gente no lo intenta con sinceridad, nada más que por eso. Quedándote sentado, llega un momento en el que te das cuenta de que hay tanta locura adentro tuyo, que si sos sincero y seguís, realmente podés volverte loco.
Yo empiezo por tu locura en vez de decirte que te sientes; yo permito tu locura. Si bailás demencialmente, adentro tuyo pasa lo opuesto. Con una danza loca te empezás a dar cuenta que hay un punto silencioso adentro tuyo. En cambio, sentado en silencio empezás a ver tu locura. Lo opuesto siempre es el foco de conciencia. Al bailar descontroladamente, caóticamente, con llanto, con respiración caótica, dejo que se exprese tu locura; después, empezás a tomar conciencia de un punto sutil, de un punto profundo adentro tuyo que es silencioso y quieto, que contrasta con la locura de la periferia…¡vas a sentirte muy alegre! En tu centro hay un silencio interno, pero si empezás sentándote, el punto interior es el de la locura; en el exterior estás silencioso, pero por dentro estás loco… Si empezás con algo activo -algo positivo, con vida, con movimiento- ,va a ser mejor. Entonces vas a empezar a sentir una cierta quietud interior que crece; cuanto más crezca, más posible va a ser que tomes una posición sentado o acostado -las meditaciones más silenciosas van a ser posibles, pero en ese momento las cosas van a ser diferentes, muy diferentes… Una meditación que empieza con movimiento y acción, va a ayudarte también en otras formas; se vuelve una catarsis. Si solamente te sentás, te sentís frustrado; tu mente se quiere mover y vos estás sentado; se agita cada músculo, cada nervio. Estás tratando de forzar algo en vos que no es natural, así te dividís entre el que hace fuerza y el que es forzado; y la parte que está siendo forzada, reprimida, es realmente la más auténtica; es una parte de la mente mayor que la parte que está reprimiendo, y la parte mayor tiene que ganar. Lo que reprimís, en realidad se tiene que expulsar; se convirtió en un cúmulo adentro tuyo porque lo estuviste reprimiendo constantemente. Toda la crianza, la educación, la civilización, son represivas. Estuviste reprimiendo muchas cosas que hubieras podido desechar fácilmente con una educación diferente, con una educación más consciente, con padres más conscientes. 

lunes, 21 de mayo de 2018

Meditación, Concejos ( parte 1) ( Del libro : Meditación. La primera y última verdad ( OSHO )


 SUGERENCIAS PARA PRINCIPIANTES 

 ESPACIO SUFICIENTE: Cuando trates de meditar, descolgá el teléfono, desconectáte de todo. Poné un cartel en la puerta que diga que no te tienen que interrumpir por una hora, que estás meditando. Y cuando entres a la habitación de meditación, sacáte los zapatos porque estás caminando en terreno sagrado. No te saques solamente los zapatos, sacáte todas tus preocupaciones también. Dejá todo junto a los zapatos concientemente; entrá desocupado

 EL LUGAR ADECUADO:  
Encontrá un lugar que propicie la meditación; por ejemplo sentarse abajo de un árbol va a ser bueno. En lugar de ir a sentarse enfrente de un cine o ir a la estación del tren y sentarte en el andén, andá a la naturaleza, a las montañas, a los árboles, a los ríos donde todavía fluye el Tao…vibra, late, fluye por todas partes... Los árboles están en meditación constantemente; su meditación es inconsciente, silenciosa…no digo que te vuelvas un árbol…¡Tenés que llegar a ser un Buda! Pero Buddha tiene algo en común con el árbol: es tan brillante como el árbol, tan lleno de savia y tan festivo como él… -con una diferencia, por supuesto: él es conciente; el árbol es inconsciente; el árbol está en el Tao, pero inconscientemente…el Buddha está en el Tao, pero conscientemente; hay una gran diferencia; la diferencia entre la tierra y el cielo... Pero si te sentás al lado de un árbol, rodeado de pájaros hermosos cantando o de un pavo real bailando o simplemente al lado de un río fluyendo y el sonido del agua que corre o de una cascada y su gran música... Encontrá un lugar donde la naturaleza no haya sido perturbada ni contaminada todavía; si no podés encontrar un lugar así, entonces simplemente cerrá la puerta y sentate en tu propio cuarto. Si podés, tené una sala especial para meditación en tu casa; un rincón pequeño va a ser suficiente, pero que sea especialmente para meditar... ¿Por qué? Porque cada clase de acto crea su propia vibración; si en ese lugar solamente meditás, ese lugar llega a ser meditativo.

PONETE COMODO: La postura tiene que permitirte olvidarte de tu cuerpo. ¿Qué es estar cómodo? Estás cómodo cuando te olvidás de tu cuerpo; cuando te acordás de tu cuerpo constantemente estás incómodo… Aunque estés sentado en una silla o en el suelo, no importa; ponete cómodo, porque si no te sentís cómodo con tu cuerpo no podés aspirar a las bendiciones que pertenecen a niveles más profundos…Si falla el primer nivel, se cierran los que le siguen. Si realmente querés estar bien empezá a estar bien desde el principio mismo. La comodidad del cuerpo es una necesidad básica para cualquiera que aspire a conocer el éxtasis interior…

Tu ser Real( Del libro : Meditación. La primera y última verdad ( OSHO )


TU SER REAL

La meditación es nada más que un artificio para que tomes conciencia de tu verdadero ser -el que vos no creaste, el que no necesita que vos lo crees, el que ya sos; nacés con él…¡lo sos! Necesita que lo descubras. Si no se puede, o si la sociedad no deja que esto pase -y ninguna sociedad deja que esto pase, porque el ser real es peligroso; peligroso para la iglesia establecida, para el estado, para la muchedumbre, para las tradiciones; porque una vez que el hombre conoce su verdadero ser, se convierte en un individuo; ya no forma parte de la psicología de masas; no va a ser supersticioso y no va a poder ser explotado. No va a poder ser manejado como el ganado, no le van a poder ordenar ni mandar; va a vivir de acuerdo a su propia luz; va a vivir desde su propia interioridad. Su vida va a tener una belleza enorme, integridad…Pero ese es el miedo de la sociedad. Las personas integradas se convierten en individuos y la sociedad no quiere que seas un individuo. En lugar de la individualidad te enseña la personalidad. La palabra “personalidad” tiene que ser entendida: viene de la raíz persona que quiere decir máscara. La sociedad te da una idea falsa de quien sos, te da solamente un juguete y vos seguís aferrándote al juguete toda tu vida.  

Crecimiento con la meditacion ( Del libro : Meditación. La primera y última verdad ( OSHO )




CRECIENDO EN SENSIBILIDAD
 La meditación va a darte sensibilidad, una gran sensación de pertenecer al mundo. El mundo es nuestro -las estrellas son nuestras y no somos extraños acá; pertenecemos a la existencia intrínsecamente; somos parte de ella, somos su corazón. Te volvés tan sensible que hasta la hoja más pequeña de hierba tiene una importancia inmensa para vos. 
Y esta sensibilidad va a crearte nuevas amistades: amistad con los árboles, con los pájaros, con los animales, con las montañas, con los ríos, con los océanos y con las estrellas…La vida se enriquece a medida que crece el amor, a medida que crece la amistad.

EL AMOR, LA FRAGANCIA DE LA MEDITACION 
Si meditás, tarde o temprano, vas a encontrarte con el amor. Si meditás profundamente, tarde o temprano, vas a empezar a sentir un amor tremendo que emana de vos que jamás habías conocido -una nueva cualidad de tu ser, una nueva puerta que se abre. Te convertiste en una nueva llama y ahora lo querés compartir. 
Primero, entrá en la meditación, porque el amor va a surgir de la meditación -es la fragancia de la meditación…la meditación es la flor, el loto de los mil pétalos. Dejá que se abra, dejá que te ayude a desplazar en la dimensión de lo vertical, de la no-mente, del no-tiempo y, de repente, vas a ver que la fragancia está ahí. Entonces, es eterna…entonces, es incondicional…entonces, ni siquiera está dirigido a alguien en particular. No puede estar dirigido a nadie en particular. No es una relación, es más bien una cualidad que te rodea. No tiene nada que ver con lo otro. Vos sos amoroso, vos sos el amor; entonces, es eterno.

COMPASION
 Buda definió a la compasión como “amor más meditación”. Cuando tu amor no es solamente un deseo por el otro, cuando tu amor no es solamente una necesidad, cuando tu amor es un compartir, cuando tu amor no es el de un mendigo sino el de un emperador, cuando tu amor no pide nada a cambio y está dispuesto a dar solamente -a dar por la pura alegría de dar- , entonces, agregále meditación y se libera la fragancia pura, se libera el esplendor cautivo…eso es compasión…La compasión es el fenómeno más elevado. El sexo es animal, el amor es humano, la compasión es divina. El sexo es físico, el amor es psicológico, la compasión es espiritual…

ALEGRIA PERMANENTE SIN NINGUN MOTIVO 
De repente te sentís feliz, sin ningún motivo en absoluto...  estás contento sin ningún motivo…no podés precisar porqué…si alguien te pregunta: “¿Por qué estás tan contento…?” No podrías responder; yo no puedo responder porqué soy feliz... No hay una razón…simplemente es así. Esta alegría es imposible perturbarla. Ahora, pase lo que pase, va a continuar…Está ahí, día tras día…podés ser joven o viejo, podés estar vivo o podés estar muriéndote, pero está siempre ahí…Cuando encontraste una alegría permanente, las circunstancias cambian, pero ella persiste - entonces, de verdad, te estás acercando al estado búdico…

INTELIGENCIA: LA HABILIDAD DE RESPONDER 
Inteligencia significa simplemente habilidad para responder. Porque la vida es un fluir…tenés que estar alerta y ver qué se requiere de vos, cuál es el reto de la situación. La persona inteligente actúa de acuerdo a la situación y el estúpido actúa de acuerdo a respuestas confeccionadas…Vengan de Buddha, de Khrisna o de Cristo, no importa. El estúpido siempre tiene las escrituras a mano; tiene miedo de depender de sí mismo. La persona inteligente depende de su propia intuición; confía en su propio ser. Se ama y se respeta. La persona no inteligente solamente respeta a otros... La inteligencia puede redescubrirse. El único método para redescubrirla es la meditación. La meditación 7 hace una sola cosa: destruye todas las barreras que creó la sociedad para impedirte que seas inteligente. Quita los bloqueos. Su función es negativa: quitar las rocas que no dejan que fluyan tus aguas, que se aviven tus manantiales… Todos tenemos un gran potencial, pero la sociedad puso grandes rocas para impedir su realización. Creó Murallas Chinas alrededor tuyo; te aprisionó… Inteligencia es salir de todas las prisiones -y nunca más volver a entrar en otra…La inteligencia puede descubrirse por medio de la meditación, porque todas esas prisiones existen en tu mente; por suerte, no pueden llegar a tu ser…no pueden contaminar tu ser…nada más pueden contaminar tu mente -pueden cubrirla… Si podés salir de tu mente, vas a salir del cristianismo, del hinduismo, del jainaísmo, del budismo y de toda clase de basura. Podés terminar con eso definitivamente. Y cuando te encontrás afuera de la mente, mirándola, siendo conciente de ella, siendo solamente un espectador, sos inteligente. Se descubre tu inteligencia; desechaste lo que hizo con vos la sociedad; destruiste el daño; destruiste la conspiración de los políticos y los curas; saliste de eso, sos un hombre libre…Es más, sos un hombre libre de verdad por primera vez…un hombre auténtico. Ahora todo el cielo es tuyo. La inteligencia trae libertad; la inteligencia trae espontaneidad

sábado, 19 de mayo de 2018

Pasos para ser consciente ( Del libro : Meditación. La primera y última verdad ( OSHO )



Pasos para ser consciente

Acordáte de algo: Meditación significa conciencia y cualquier cosa que hagas con conciencia, es meditación. No importa la acción sino la cualidad que traés a tu acción. Caminar puede ser una meditación si caminás estando alerta. Sentarte puede ser una meditación si te sentás estando alerta. Escuchar a los pájaros puede ser una meditación, si escuchás con conciencia. Hasta escuchar el ruido interno de tu mente puede ser una meditación si permanecés alerta y vigilante. Todo se resume así: Uno no debería actuar inconscientemente. Entonces, cualquier cosa que hagas es meditación. El primer paso a la conciencia es ser muy consiente de tu cuerpo. Muy de a poco, uno se vuelve más consciente de cada gesto, de cada movimiento. Y al hacerte más consciente se da un milagro: Muchas cosas que antes solías hacer desaparecen; tu cuerpo se relaja más, se hace más armónico, prevalece una paz profunda,  pulsa una música sutil.

Después empezá a tomar conciencia de tus pensamientos; con los pensamientos tenés que hacer lo mismo. Son más sutiles que el cuerpo y por supuesto también más peligrosos. Y cuando te hagas consciente de tus pensamientos, vas a sorprenderte de lo que pasa adentro tuyo. Si escribís lo que pasa en tu mente, en cualquier momento, vas a llevarte una sorpresa. No vas a poder creer que esto pase adentro tuyo. Después de diez minutos, leélo: ¡Vas a ver una mente loca adentro tuyo! Como no somos conscientes, toda esta locura sigue actuando como una corriente subterránea que afecta  todo lo que hacés y también lo que no hacés; lo afecta todo…¡Y la suma total va a ser tu vida! Entonces, hay que cambiar a este demente. Y el milagro de la conciencia es que no necesitás hacer nada excepto estar consciente. El fenómeno mismo de observarlo lo cambia; de a poco, el loco desaparece; de a poco, los pensamientos empiezan a tener cierto ritmo; desaparece el caos, se vuelven más un cosmos…Y otra vez, prevalece una paz más profunda. Y cuando tu cuerpo y tu mente están en paz, vas a ver que también están sincronizados entre sí, que existe un puente; ya no corren más en distintas direcciones, ya no cabalgan en caballos diferentes; por primera vez hay armonía y esa armonía te ayuda inmensamente a trabajar en el tercer escalón, -que es tomar conciencia de tus sentimientos, emociones y estados de ánimo. Esta es la capa más sutil y la más difícil. Pero si podés ser consciente de tus pensamientos, es solamente un paso más. Se necesita una conciencia un poco más intensa para poder reflejar tus estados de ánimo, tus emociones y tus sentimientos. Cuando ya sos consciente de todo eso, los tres se amalgaman en un solo fenómeno, y cuando estos tres son uno -funcionando juntos perfectamente, en armonía, podés sentir la música de los tres; se convierten en una orquesta -y entonces se da el cuarto, pero a este no podés hacerlo, se dá solo; es un regalo del todo, es un premio para quienes dieron los primeros tres. 
Y el cuarto, es el último estado de conciencia que nos hace iluminados. Uno se hace consciente de su propia conciencia -Ese es el cuarto. Eso hace que uno sea un Buddha, el que despertó; y únicamente en ese despertar, uno llega a saber qué es el goce supremo. El cuerpo conoce el placer, la mente conoce la felicidad, el corazón la alegría, el cuarto conoce la bienaventuranza, el goce supremo. Este goce supremo es la meta de Sannyas, de ser un buscador de la verdad y el camino hacia él es la conciencia.

 Lo más importante es que estés alerta, que no te olvides de mirar, que estés observando…observando…observando…y, de a poco, cuando el observador se hace más sólido, estable, concreto y sin distracción, viene una transformación. Las cosas que estabas observando desaparecen; por primera vez, el observador mismo llega a ser el observado., el que mira se convierte en lo mirado
Ya llegaste a casa.
 


Qué es la meditación? ( Del libro : Meditación. La primera y última verdad ( OSHO )


¿QUE  ES  LA MEDITACION?

SER TESTIGO: EL ESPIRITU DE LA MEDITACION

Meditación es aventura, la aventura más grande que pueda emprender la mente humana. Meditación es ser, simplemente, sin hacer nada -sin acción, sin pensamiento, sin emoción. Simplemente, sos y es un deleite puro. ¿De dónde viene este deleite cuando no estás haciendo nada?  No viene de ninguna parte, o viene de todas partes. Es sin causa, porque la existencia esta hecha de una sustancia llamada deleite. Cuando no estás haciendo nada en absoluto -corporalmente, mentalmente, ni a ningún nivel, cuando paró toda actividad y solamente sos, eso es meditación. No podés hacerlo, no podés practicarlo, solamente tenés que entenderlo. Siempre que puedas encontrar un tiempo para ser, simplemente, dejá el hacer. Pensar también es hacer, concentrarse también es hacer, contemplar también es hacer. Incluso si por un momento dejás de hacer y solamente te quedás en tu centro, totalmente relajado, eso es meditación. Y una vez que le hayas encontrado el truco, podés quedarte en ese estado todo el tiempo que quieras; al final, vas a poder quedarte en ese estado las 24 horas. Una vez que te des cuenta la forma en que tu ser puede quedarse imperturbable, entonces de a poco, podés empezar a hacer cosas, manteniéndote alerta de que tu ser no se agite. Esa es la segunda parte de la meditación; primero, aprender a ser, y después aprender con pequeñas actividades; limpiando el piso, dándote una ducha, pero manteniéndote centrado. Después, podés hacer cosas más complicadas.

Por ejemplo, ahora te estoy hablando, pero mi meditación no se perturba. Puedo seguir hablando, pero en mi centro no corre siquiera una brisa; hay silencio nada más…Silencio absoluto. Entonces la meditación no está en contra de la acción. No es que te tengas que escapar de la vida. Solamente te enseña una nueva forma de vida: Te volvés el centro del ciclón. Tu vida sigue, sigue realmente con mayor intensidad, con más alegría, con más claridad, con más visión, con más creatividad -sin embargo, estás más distanciado, sos solamente un vigía en la cima, observando todo lo que pasa a tu alrededor; no sos el que hace, sos el que observa. Ese es todo el secreto de la meditación, que te convertís en el observador. El hacer sigue en su propio nivel, no hay problema: Cortando leña o sacando agua del pozo. Podés hacer cosas pequeñas o grandes; lo único que no se permite es que pierdas tu centro. Esa conciencia, esa observación, se tiene que mantener absolutamente clara, sin nubes, sin perturbación

Osho : Meditación . La primera y ùltima libertad

La meditación se basa en una simple comprensión : en lugar de luchar contra la oscuridad  - que de cualquier manera es imposible - , enciende la luz. En vez de luchar contra nosotros mismos intentando mejorarnos, intentando emular los ideales que los demás tienen de nosotros, podemos simplemente empezar por aceptarnos tal como somos.
Osho suele recordarnos a menudo que si la existencia nos ha invitado a estar aquí, ¿ A quién más necesitamos pedirle permiso para aceptarnos tal como somos?
Cuando nos relajamos en esta aceptación, cuando dejamos de intentar ser distintos de lo que somos, cuando cesamos de esforzarnos para impresionr a los demás - que a su vez se están esforzando con la misma intensidad para impresionarnos a nosotros - , cuando dejamos de intentar defendernos  a nosotros mismos, de justificarnos... Cuando dejamos de tratar de esconder nuestras heridas, incluso de nosotros mismos, y en su lugar las abrimos al aire y la luz, entonces la sanación ocurre espontáneamente.
Este libro nos explica como calmar la mente, como aprender de esta inestimable biocomputadora nuestra mejor amiga, y cómo encontrar el botón de "apagado". Cuando necesites la mente, puedes utilizarla. Cuando no la necesites, puedes dejar que descanse tranquilamente - liberada de su interminable parloteo - , lista para cuando la vuelvas a necesitar.
No existe mayor libertad que ser aquello para lo que estamos destinados. No existe mayor libertad que liberarse de las expectativas de los demás, que ser capaces de vivir nuestras vidas espontáneamente, con consciencia.
Este libro contiene una amplia variedad de técnicas, enfoques e ideas para ayudarte en ese viaje. Todos somos diferentes y cada persona tiene su método. En este libro podrás encontrar un método para cualquier tipo de mente moderna exclusivamente confeccionado para estos tiempos ajetreados.
Como dice Osho : " las prácticas de yoga, diseñadas hace tanto tiempo, no sirven para el mundo de hoy; ahora la gente no dispone de días y ni siquiera de horas libres. Necesitamos métodos que den resultados rápidos. Si alguien se compromete durante siete días, al final de ese período debería ser una persona distinta... Por eso digo: practica hoy y siente el resultado inmediatamente. Estamos en la era de los reactores; la meditación no puede permitirse ser lenta, tuiene que tomar velocidad".

sábado, 4 de junio de 2016

Pregunta 2: ¿Por qué es tan difícil perdonar, dejar de aferrarse a esas heridasinfligidas hace tanto tiempo? (Del Libro Alegría de OSHO)

Pregunta 2:
¿Por qué es tan difícil perdonar, dejar de aferrarse a esas heridas infligidas hace tanto tiempo?
(Del Libro Alegría de OSHO) 
 
El ego existe en la desdicha; cuanto mayor es la desdicha, más se alimenta el ego. En los momentos de dicha el ego desaparece por completo, o lo que es lo mismo: si el ego desaparece, te inunda la dicha.
Si quieres el ego, no puedes perdonar, no puedes olvidar, sobre todo las heridas, los insultos, las humillaciones, las pesadillas. No sólo no puedes olvidar; lo exagerarás, lo llevarás al límite. Olvidarás todo lo hermoso que te ha ocurrido en la vida, no recordarás los momentos de alegría; al ego no le sirven de nada. La alegría es como un veneno para el ego, y la desdicha, como una dosis de vitaminas.
Tienes que comprender el mecanismo del ego. Si intentas perdonar, no es un verdadero perdón. Con un poco de esfuerzo, conseguirás reprimir; nada más. Sólo puedes perdonar cuando comprendes la
estupidez del juego que se desarrolla en tu mente. Hay que comprender ese absurdo hasta el final, porque si no reprimirás algo por un lado y empezará a salir por otro. Lo reprimirás de una manera, y asomará de otra manera, a veces con tal sutileza que te resultará casi imposible reconocerlo, reconocer que es la misma vieja estructura, tan renovada, tan reformada, que parece casi nueva.
El ego vive en lo negativo, porque es fundamentalmente un fenómeno negativo: existe gracias a decir no. El no es el alma del ego. Y ¿cómo puedes decir no a la dicha? Puedes negarte a la desdicha, puedes negarte a los sufrimientos de la vida. Pero ¿cómo decir no a las flores, a las estrellas, a las puestas de sol y a todo lo que es bello, divino? Pues la vida desborda de esas cosas, está llena de rosas, pero tú te empeñas en coger las espinas; has invertido mucho en esas espinas. Por un lado dices:
«No, no quiero tanta infelicidad», y por otro lado te aferras a ella. Y llevan siglos predicando que perdonemos.
Pero el ego puede vivir gracias al perdón, puede empezar a alimentarse de nuevo gracias a esa idea: «He perdonado. He perdonado incluso a mis enemigos. No soy una persona normal y corriente». Y no lo olvides: uno de los fundamentos de la vida consiste en que la persona normal y corriente es la que piensa que no lo es; la media de la población piensa que no lo es. En cuanto reconozcas que eres normal y corriente, te saldrás de lo normal y corriente. En cuanto aceptes tu ignorancia, habrá entrado el primer rayo de luz en tu ser, habrá brotado la primera flor. Falta poco para la primavera.
 Jesucristo tiene razón cuando dice que perdonemos, pero se le interpreta mal desde hace siglos. Buda dice lo mismo; todos los que han despertado dicen lo mismo. Naturalmente, pueden diferir en la lengua, en la edad, en la época, porque son personas distintas y hablan lenguas distintas, pero lo esencial no puede ser diferente. Si no puedes perdonar, eso significa que vivirás con tus enemigos, con tus heridas, con tus dolores.
De modo que por un lado quieres olvidar y perdonar, porque la única forma de olvidar es perdonar -si no perdonas no puedes olvidar-, pero por otro existe una relación más profunda. A menos que comprendas esa relación, ni Jesucristo ni Buda te servirán de ayuda. Recordarás sus hermosas palabras, pero no pasarán a formar parte de tu modo de vida, no circularán por tu sangre, por tus huesos, por tu médula. No formarán parte de tu clima espiritual; te resultarán ajenas, algo impuesto desde fuera; al menos te atraen intelectualmente por su belleza, pero en lo existencial seguirás viviendo como siempre.
Por eso no te aconsejo que perdones. No digo que ames y no odies. No digo que abandones todos tus pecados y te hagas virtuoso. La humanidad ha intentado todas esas cosas y no lo ha conseguido. Mi tarea es completamente distinta. Lo que yo digo es: lleva la luz a tu ser. No te preocupes por esos fragmentos de oscuridad.
Y en el centro mismo de la oscuridad está el ego. El ego es el centro de la oscuridad. Tienes que encender la luz —con el método de la meditación-, hacerte más consciente, estar más alerta. Si no, seguirás reprimiendo, y cuando algo se reprime hay que reprimirlo una y otra vez.
Pero es un ejercicio inútil, completamente inútil. Volverá a surgir de cualquier otra parte. Encontrará otro punto más débil.
Has preguntado:
«¿Por qué es tan difícil perdonar, dejar de aferrarse a esas heridas infligidas hace tanto tiempo?».
Por la sencilla razón de que es todo lo que tienes, y sigues jugueteando con tus viejas heridas para que se mantengan recientes en el recuerdo. Jamás dejarás que cicatricen.
Hay personas que pueden seguir haciendo las cosas que detestan. Viven en el odio. Siguen ahondando en las heridas, de modo que nunca podrán cicatrizar; no dejan que cicatricen; su vida entera depende del pasado.
A menos que empieces a vivir en el presente, no serás capaz de olvidar y perdonar el pasado. No te recomiendo que olvides y perdones todo lo que te ha ocurrido en el pasado; no te lo aconsejo. Lo que digo es lo siguiente: vive en el presente. Ése es el enfoque positivo de la existencia, vivir en el presente. Es otra forma de decir que tengas una actitud más meditativa, que seas más consciente, que estés más alerta, porque cuando eres consciente, cuando estás alerta, vives en el presente.
La consciencia no puede estar ni en el pasado ni el futuro. La consciencia sólo sabe del presente. La consciencia no sabe del pasado ni del futuro; sólo tiene un tiempo verbal: el presente. Sé consciente, y a medida que vayas disfrutando del presente, a medida que sientas la dicha de estar en el presente, dejarás de caer en esa estupidez que hace todo el mundo.
Dejarás de volver al pasado. No tendrás que olvidar y perdonar; eso desaparecerá sin más. Te sorprenderá... ¿Adonde ha ido a parar todo eso? Y en cuanto deja de existir el pasado, también desaparece el futuro.

Pregunta 1: ¿Por qué no nos dejamos de sufrimientos, de ignorancia e infelicidad? ¿Cómo pueden ser dichosos y felices los seres humanos? (Del Libro Alegría de OSHO)

Pregunta 1:
¿Por qué no nos dejamos de sufrimientos, de ignorancia e
infelicidad? ¿Cómo pueden ser dichosos y felices los seres humanos?
(Del Libro Alegría de OSHO) 


EL SUFRIMIENTO PUEDE DARTE muchas cosas que no te da la
felicidad. Aún más; la felicidad te quita muchas cosas. La felicidad te quita todo lo que has tenido, todo lo que has sido; la felicidad te destruye. El sufrimiento nutre tu ego, y la felicidad es fundamentalmente un estado en el que no existe el ego. En eso radica el problema, el quid de la cuestión.
Por eso les resulta tan difícil a las personas ser felices. Por eso hay
millones de personas en el mundo que tienen que vivir en la desdicha..., que han decidido vivir en la desdicha. Proporciona un ego muy cristalizado. Desdichado, eres. Feliz, no eres. En la desdicha se produce la cristalización; en la felicidad te difuminas.
Si se comprende esto las cosas resultan muy claras. La desdicha te
hace especial. La felicidad es un fenómeno universal, no tiene nada de especial. Los árboles son felices, como son felices los pájaros y los demás animales. La existencia entera es feliz, salvo el hombre. Al ser desdichado, el hombre se convierte en algo muy especial, extraordinario.
Con la desdicha puedes llamar la atención de la gente. Siempre que
estás triste te hacen caso, te quieren, te comprenden. Todos cuidan de ti.
¿Quién querría hacerle daño a una persona desdichada? ¿Quién envidia a una persona desdichada?
Cuando estás enfermo, deprimido, los amigos vienen a verte, para
consolarte, para animarte. Cuando eres feliz, esos mismos amigos te
envidian. Cuando eres realmente feliz, descubrirás que el mundo entero se vuelve contra ti.
A nadie le gustan las personas felices, porque esas personas hieren
el ego de los demás. Los demás piensan: «Conque tú eres feliz y los
demás seguimos arrastrándonos en medio de la oscuridad, el sufrimiento, el infierno. ¿Cómo te atreves a ser feliz mientras nosotros sufrimos tanto?».
Observa tu desdicha y descubrirás cosas fundamentales. Te
proporciona respeto. La gente es más amable contigo, más comprensiva.
Si eres desdichado tendrás más amigos. Vivimos en un mundo muy
extraño; algo va mal. No debería ocurrir eso; la persona feliz debería tener más amigos. Pero sé feliz y verás cómo la gente te envidia y deja de ser amable. Se sienten engañados; tú tienes algo a lo que ellos no pueden acceder. ¿Por qué eres feliz? De modo que en el transcurso de los siglos hemos aprendido un sutil mecanismo para reprimir la felicidad y expresar el sufrimiento. Se ha convertido en nuestra segunda naturaleza.
Hay que abandonar ese mecanismo. Aprende a ser feliz, aprende a
respetar a las personas felices y a prestarles más atención. Sería un gran servicio a la humanidad. No seas demasiado comprensivo con las personas desgraciadas. Ayúdalas, pero no seas comprensivo. No les hagas pensar que la desdicha es algo que vale la pena. Dales a entender que las ayudas, pero no por respeto, sino simplemente porque se sienten tan mal.
Y no estarás haciendo nada; simplemente intentar sacar a esa persona de su desdicha, porque la desdicha es fea. Que esa persona comprenda lo fea que es la desdicha, que ser desdichado no es algo virtuoso, que no está prestando un gran servicio a la humanidad.
Sé feliz, respeta la felicidad y ayuda a la gente a comprender que la
felicidad es la meta de la vida. Siempre que veas a alguien dichoso,
respétalo; es una persona sagrada. Y siempre que notes que una reunión de personas es dichosa, festiva, considérala sagrada.

La desdicha te separa, la felicidad te une (Del Libro Alegría de OSHO)

La desdicha te separa, la felicidad te une
(Del Libro Alegría de OSHO) 


La desdicha te separa; la separación te hace desdichado. Ambas
cosas van juntas; forman un solo paquete. Siempre que te sientes
desdichado, de repente te separas. Por eso el ego no puede permitirse ser feliz, porque si eres feliz el ego deja de existir, dejas de ser alguien aparte. El egoísta no puede permitirse ser extático. ¿Cómo va a permitírselo? Porque en el éxtasis el ego no está. Es demasiado para él. Prefiere seguir sufriendo. Provocará mil y una desdichas a su alrededor para seguir estando ahí. ¿Lo has observado? Cuando eres realmente feliz, tu ego desaparece. Cuando eres realmente feliz, sientes de repente una profunda unidad con el todo. Cuando eres desdichado quieres estar solo; cuando eres feliz quieres compartir.
Cuando Buda era desdichado se fue al bosque, huyó del mundo. ¿ Qué ocurrió tras seis años? Cuando alcanzó el éxtasis regresó, volvió a la ciudad. Lo que había alcanzado había que compartirlo.
En medio de la desdicha eres como una semilla. En el éxtasis te
transformas en flor y, naturalmente, has de propagar tu fragancia a los cuatro vientos.
También puedes verlo en tu vida, a pequeña escala. Cuando eres
desgraciado cierras las puertas, no quieres ver a tus amigos. No quieres ir a ninguna parte, no quieres participar en nada. Dices: «Dejadme solo. Por favor, dejadme solo». Cuando alguien se siente sumamente desgraciado se suicida. ¿Qué significado tiene eso? ¿Qué es el suicidio? Es simplemente un esfuerzo por alejarse tanto del mundo que ya no se puede volver. Es llegar a la soledad absoluta, irrevocablemente, de modo que ya no puedes volver. En eso consiste el suicidio. ¿Sabes de alguien que se haya suicidado cuando era feliz, extático, cuando estaba bailando? No; cuando surge la danza, estallas, abres las puertas de par en par, llamas a tus amigos, a tus vecinos, y dices: «Venid. Voy a dar una fiesta. Vamos a bailar y a divertirnos. Tengo mucho que compartir y os lo quiero dar a vosotros». Y a quienquiera que llegue a tu puerta, lo recibes, le das la bienvenida. Todo el mundo es bien recibido cuando eres feliz. Cuando eres desgraciado, hasta los que antes eran siempre bienvenidos dejan de serlo.

Sé más corazón y menos cabeza (Del Libro Alegría de OSHO)

Sé más corazón y menos cabeza
(Del Libro Alegría de OSHO) 
 
 
Sé más corazón y menos cabeza. La cabeza es solamente una parte
de ti; el corazón, en el sentido que yo le doy a la palabra, es todo tu ser.
El corazón es tu totalidad, de modo que cuando funcionas en tu totalidad funcionas con el sentimiento. Cuando funcionas parcialmente, lo haces con la cabeza.
Observa a un pintor pintando; ésa es la diferencia entre un verdadero artista y un técnico. Si el pintor es un simple técnico que
conoce la técnica de la pintura, que sabe cómo hacer las cosas, que sabe de colores, pinceles, lienzos y que ha realizado el aprendizaje, funcionará con la cabeza. Será un técnico. Pintará, pero sin poner todo de sí en la pintura. Observa a un verdadero artista que no es un técnico. Se ensimismará en la pintura, como borracho. No sólo pintará con la mano, ni sólo con la cabeza. Pintará con todo su ser, con las entrañas, participarán sus pies, su sangre, sus huesos, su médula, todo en él participará. Puedes observarlo, verlo, sentirlo, que está plenamente en su tarea, perdido. No existe nada más. Está borracho. En ese momento, deja de ser. No es un hacedor. La cabeza es hacedora. En ese momento de ensimismamiento absoluto, no es hacedor; es un conducto, como si el todo pintara a través de él.
Cuando te encuentras con un bailarín, un verdadero bailarín, no un
simple intérprete, verás que no baila. En él baila algo del más allá. Está completamente metido en ello. Cuando estás completamente metido en algo, vives el éxtasis. Cuando te metas parcialmente, seguirás siendo desdichado, porque una parte de ti se moverá al margen del todo. Se producirá una división, una escisión, una tensión, una angustia.
Si amas con la cabeza, tu amor no te proporcionará una experiencia
extática. Si meditas con la cabeza. Antes iba a nadar a un río, y me
encantaba. Siempre que volvía, me observaba un vecino mío y se daba cuenta de que estaba en éxtasis. Un día me preguntó:
-¿Qué ocurre? Siempre te veo ir al río, y te pasas allí horas nadando.
También voy a ir yo, porque pareces muy feliz.
Yo le dije:
-Por favor, no vayas. No lo entenderás, y el río se pondrá muy triste.
No, no vayas, porque tu motivación será una barrera. Nadarás, pero
estarás esperando a que te inunde esa sensación de felicidad. Nunca te ocurrirá, porque sólo ocurre cuando no eres.
Nadar puede ser meditación, como correr... cualquier cosa puede ser meditación si tú no eres. El éxtasis es algo del corazón, de la totalidad. Con «corazón» me refiero a la unidad orgánica, total.

sábado, 28 de mayo de 2016

El éxtasis es rebelde (Del Libro Alegría de OSHO)

 El éxtasis es rebelde
(Del Libro Alegría de OSHO)



TODO NIÑO NACE EXTÁTICO. El éxtasis es algo natural. No es algo que les ocurra solamente a los grandes sabios. Es algo que todos traemos al mundo; todos venimos con él. Es el núcleo mismo de la vida, forma parte del hecho de estar vivo. La vida es éxtasis. Todo niño lo trae al mundo, pero después la sociedad se lanza sobre el niño, empieza a destruir la posibilidad del éxtasis, empieza a hacer que el niño se sienta desgraciado, a condicionarlo.
La sociedad está neurótica y no puede consentir que vivan en ella las personas extáticas. La ponen en peligro. Hay que intentar comprender el
mecanismo, y las cosas resultarán más fáciles.
No se puede controlar a una persona extática; es imposible. Sólo se puede controlar a una persona desdichada. Una persona extática es necesariamente libre. El éxtasis es la libertad. Cuando eres extático no se te puede reducir a la esclavitud. No se te puede destruir tan fácilmente, no se te puede convencer de que vivas en una cárcel. Querrás bailar bajo las estrellas, caminar con el viento y hablar con el sol y la luna.
Necesitarás la inmensidad, el infinito, la enormidad. No te seducirán para que vivas en una celda oscura. No pueden convertirte en esclavo. Vivirás tu vida y harás lo que quieras con ella.
Eso le resulta muy difícil a la sociedad. Con muchas personas extáticas, la sociedad tiene la sensación de venirse abajo, de que su estructura no puede mantenerse. Las personas extáticas serán rebeldes.
Ojo: no digo que una persona extática sea «revolucionaría», sino «rebelde». El revolucionario es el que quiere cambiar esta sociedad, pero también sustituirla por otra. El rebelde es quien desea vivir como individuo y querría que no hubiera estructuras sociales rígidas en el mundo. El
rebelde no quiere sustituir esta sociedad por otra, porque todas las sociedades han resultado iguales. La capitalista, la comunista, la fascista y
la socialista: son todas primas hermanas, sin grandes diferencias. La sociedad es la sociedad. Todas las iglesias son iguales: la hindú, la cristiana, la musulmana. En cuanto una estructura se hace poderosa, no quiere que nadie sea extático, porque el éxtasis va en contra de la estructura.
Fíjate y medita sobre ello: el éxtasis va en contra de la estructura. El éxtasis es rebelde. No es revolucionario. El revolucionario quiere otra estructura, acorde a sus deseos, acorde a su propia utopía, pero una estructura al fin y al cabo. Quiere alcanzar el poder. Quiere ser el opresor y no el oprimido; quiere ser el explotador y no el explotado; quiere controlar y no ser controlado.
El rebelde es quien no quiere controlar ni ser controlado. El rebelde es quien no quiere que existan normas en el mundo. El rebelde es anárquico. El rebelde es quien cree en la naturaleza, no en las estructuras creadas por el hombre, quien cree que si se dejara a la naturaleza en paz, todo sería maravilloso. ¡Y así es!

Diferencia entre alegría y diversión (Del libro Alegría de OSHO)

Diferencia entre alegría y diversión
(Del libro Alegría de OSHO)


LO QUE NORMALMENTE CONSIDERAMOS ALEGRÍA no es tal alegría; en el mejor de los casos podemos llamarlo entretenimiento. Es simplemente una forma de evitarte a ti mismo. Es una forma de intoxicarte, de sumergirte en algo para olvidarte de tu sufrimiento, de tus preocupaciones, de tu angustia.
Todo lo que depende de algo no es ni puede ser alegría. La alegría surge de tu interior. Es algo completamente independiente de las circunstancias
externas. Y no es una huida de sí mismo; es encontrarse consigo mismo. 
De modo que lo que se suele llamar alegría es justo lo contrarío, lo diametralmente opuesto: no es alegría. En realidad buscas diversiones porque no estás alegre.
Máximo Gorki, uno de los grandes novelistas rusos, fue a América. Le enseñaron un montón de cosas que habían inventado los americanos para divertirse, para olvidarse de sí mismos. El guía de Gorki esperaba que le encantara todo aquello. Pero cuanto más le enseñaban a Gorki, más triste parecía.
El guía le preguntó:
-¿Qué ocurre? ¿No lo entiende?
Gorki dijo:
-Lo entiendo... y por eso estoy triste. Parece que en este país no existe la alegría, porque si no, no necesitarían tantas diversiones.
Sólo las personas tristes necesitan diversiones. Cuanto más triste se hace el mundo, más necesitamos la televisión, las películas, las ciudades
de oropel y tantas y tantas cosas. Cada día necesitamos más el alcohol, cada día necesitamos más clases de drogas, para evitar la desdicha en la
que vivimos, para no enfrentarnos a la angustia en la que vivimos, para olvidarlas. Pero olvidando no se consigue nada.
La alegría tiene que entrar en tu ser. Al principio resulta difícil, arduo.
Al principio tendrás que enfrentarte al sufrimiento. El camino es montañoso, pero cuanto más te adentres en él, mayor será la compensación, mayor la recompensa.
Una vez que hayas aprendido a enfrentarte a la desdicha, empezarás a sentirte alegre, porque por el hecho de enfrentarte empieza a desaparecer la desdicha y tú empiezas a integrarte.
Un día tienes ante ti la desdicha y te enfrentas a ella, y de repente, se produce el cambio: ves la desdicha como algo distinto de ti, como algo
ajeno a ti; era una simple ilusión, una identificación en la que te habías metido. Ahora sabes que no eres eso, y se produce un estallido de alegría, una explosión de alegría.

Como llegar a la Iluminación (Del libro Alegría de OSHO)



Como llegar a la Iluminación

(Del libro Alegría de OSHO)

DE LA AGONÍA AL ÉXTASIS
La alegría significa entrar en tu ser. Al principio resulta difícil, arduo. Al principio tendrás que enfrentarte con el sufrimiento; el camino es muy duro. Pero cuanto más te internes en él, mayor será la recompensa.

Comprender es la clave
HAY QUE COMPRENDER UNA COSA: que la iluminación no significa huir del dolor, sino comprender el dolor, comprender tu angustia, tu sufrimirnto; no es una tapadera, ni un sustituto, sino una profunda comprensión: «¿Por qué soy tan desgraciado, por qué tanta angustia, tanta tensión, cuáles son las causas de que yo mismo cree todo esto?». Y ver claramente esas causas equivale a librarse de ellas.
Comprender tu sufrimiento te libera de ese sufrimiento, y lo que queda es la iluminación. La iluminación no te llega así como así.Viene cuando se han comprendido perfectamente el dolor, la desdicha, la angustia y la tensión y se han evaporado porque ya no existe causa alguna para que sigan existiendo en ti: ese estado es el de la iluminación.
Por primera vez en tu vida te proporcionará verdadera satisfacción, verdadera dicha, verdadero éxtasis. Y sólo entonces podrás comparar.
Lo que denominabas «satisfacción» no era satisfacción. Lo que llamabas «felicidad» no era felicidad. Pero ahora mismo no tienes nada con qué compararlo.
Cuando la iluminación te permita conocer un poco de lo real, verás que todos tus placeres, toda tu felicidad eran simplemente sueños, que no eran reales. Y lo que ha llegado ahora se quedará para siempre.
Ésa es la definición de lo real: una satisfacción que cuando llega no se va. Una satisfacción que viene y se va no es satisfacción; es simplemente un intervalo entre dos desdichas. Igual que llamamos «período de paz» al intervalo entre dos guerras, que no es en absoluto un período de paz, sino la preparación para otra guerra. Si la guerra es positiva, el período entre dos guerras es una guerra negativa, una guerra fría. Funciona soterradamente; estamos preparándonos para una guerra en toda regla.
Todo lo que viene y se va es un sueño. Vamos a definirlo así: todo lo que viene y no se va es real.
Intenta comprender tu sufrimiento. Vívelo, profundiza en él, averigua la causa, por qué está ahí. Que la comprensión sea tu forma de meditación.
Y trata de comprender tu satisfacción también, tu felicidad, y verás lo superficial que es. Una vez que sepas que tu felicidad es superficial y tu angustia muy profunda -y es algo que tienes en tus manos-, podrás cambiar el funcionamiento de tu consciencia. Tu satisfacción puede convertirse en tu ser entero, sin siquiera un rinconcito para la insatisfacción.
Tu amor se convierte en tu vida entera. Y se mantiene. Pasa el tiempo, pero lo que has logrado sigue haciéndose más profundo. De él brotan sin cesar flores y cantos. Eso es lo que llamamos iluminación. Es una palabra de Oriente, pero la experiencia no tiene nada que ver ni con Oriente ni con Occidente.

Qué es la Felicidad - Depende de ti (Parte VIII) (Del libro Alegría de OSHO)

Qué es la Felicidad - Depende de ti (Parte VIII)
No el carácter sino la consciencia
(Del libro Alegría de OSHO)
 
 
YO NO CREO EN ABSOLUTO EN EL CARÁCTER. Deposito mi confianza en la consciencia. Si una persona se hace más consciente, su carácter se transforma. Pero esa transformación es completamente distinta: no está controlada por la mente; es algo natural, espontáneo. Y siempre que tu carácter es natural y espontáneo posee una belleza propia; en otro caso, ya puedes cambiar, ya puedes abandonar la ira, pero ¿dónde la abandonarás? Tendrás que dejarla en tu propia consciencia. Puedes cambiar una parte de tu vida, pero te desprendas de lo que te desprendas volverá a expresarse desde otro ángulo. Tiene que ser así. Puedes bloquear un arroyo con una roca; empezará a correr por otra parte, porque no puedes destruirlo. La ira existe en ti porque eres inconsciente, la avaricia existe en ti porque eres inconsciente, la posesión y la envidia existen porque eres inconsciente.
Así que no me interesa cambiar tu ira; sería como podar las ramas de un árbol con la esperanza de que el árbol desaparezca algún día. No sucederá; por el contrario, cuanto más lo podes más frondoso crecerá.
 
Lu Ting comía en un restaurante griego porque el dueño, Papadopoulos, preparaba un arroz frito realmente bueno. Iba todas las noches y pedía «aloz flito».
Al oírlo, Papadopoulos se moría de risa. A veces estaba con un par de amigos para que oyeran a Lu Ting pedir el «aloz flito». El chino se sintió
tan herido en su orgullo que fue a una clase de fonética para aprender a pronunciar correctamente «arroz frito».
La siguiente vez que fue al restaurante dijo claramente: 
-Arroz frito, por favor.
Sin dar crédito a lo que había oído, Papadopoulos preguntó:
-¿Qué ha dicho?
Lu Ting gritó:
-¡Lo has oído muy bien, gliego de mielda!
 
No hay mucha diferencia entre «aloz flito» y «gliego de mielda».
Cierras una puerta e inmediatamente se abre otra. Así no se produce la transformación.
Cambiar tu carácter es fácil; la verdadera tarea consiste en cambiar tu consciencia, en hacerte consciente, más consciente, más intensa y
apasionadamente consciente. Cuando eres consciente resulta imposible enfadarse, resulta imposible ser avaricioso, envidioso, ambicioso.
Y cuando desaparecen la ira, la ambición, la envidia, el sentimiento de posesión, el deseo, se desata toda la energía que los acompaña. Esa
energía se transforma en dicha. Y entonces no llega del exterior, sino que ocurre en el interior de tu ser, en lo más recóndito de tu ser.

 
 

Qué es la Felicidad - Depende de ti (Parte VII) (Del libro Alegría de OSHO)


Qué es la Felicidad - Depende de ti (Parte VII)
(Del libro Alegría de OSHO)


Nos han dicho que tenemos que triunfar, que ser ambiciosos. Se ha adiestrado nuestra mente para que sea la del triunfador. La educación, la cultura, la religión, todo está basado en esa idea de que la persona tiene que ser ambiciosa; sólo el ambicioso se realizará. Jamás ha ocurrido ni ocurrirá, pero la ignorancia es tan profunda que seguimos creyéndonos esas tonterías.
Ninguna persona ambiciosa ha sido jamás feliz; aún más: el ambicioso es el más infeliz del mundo. Pero seguimos educando a los niños para que sean ambiciosos: «Sé el primero, llega a la cumbre y serás feliz». Pero ¿habéis visto a alguien en la cumbre que además sea feliz? ¿ Era feliz Alejandro Magno cuando conquistó el mundo? Fue uno de los
hombres más infelices que hayan vivido sobre la tierra. Al ver la dicha de Diógenes sintió envidia. ¿Sentir envidia de un mendigo?
Diógenes era un mendigo; por no tener, no tenía ni un platillo para las limosnas. Buda al menos tenía un platillo para las limosnas y tres túnicas. Diógenes iba desnudo, y sin platillo para las limosnas. Pero un día fue al río con un platillo. Tenía sed, hacía calor, y quería beber agua. Por
el camino, al llegar a la orilla, pasó un perro corriendo, jadeante, se lanzó al río, se dio un buen baño y bebió agua hasta hartarse. A Diógenes se le
ocurrió esta idea: «Ese perro es más libre que yo. No tiene que llevar un plato para las limosnas. Y si él puede arreglárselas sin plato, ¿por qué no voy a hacerlo yo? Esto es lo único que tengo, y siempre tengo que andar vigilándolo para que no me lo roben. Incluso por la noche tengo que tocar
a tientas un par de veces para comprobar que no se lo han llevado».
Arrojó el platillo al río y se inclinó ante el perro, para agradecerle el gran mensaje de la existencia que le había transmitido.
Ese hombre, que no tenía nada, le dio envidia a Alejandro. ¡Qué desdichado debía de ser! Alejandro le confesó a Diógenes:
-Si Dios me concede que vuelva a nacer, le pediré que, por favor, no me haga Alejandro, sino Diógenes.
Diógenes soltó una carcajada y llamó al perro (porque se habían hecho amigos y vivían juntos) y le dijo:
-Fíjate las tonterías que dice. En la siguiente vida quiere ser Diógenes. ¿Por qué en la siguiente vida? ¿Por qué retrasarlo? ¿Quién sabe nada de la próxima vida? Si incluso el próximo día es incierto, el momento próximo es incierto... ¿qué decir de la próxima vida? Si de verdad quieres ser un Diógenes, puedes serlo ahora mismo, aquí mismo. Tira tu ropa al río y olvídate de tanto conquistar el mundo. Ésa es la mayor de las estupideces y tú lo sabes. Y has reconocido que eres desgraciado, has
reconocido que Diógenes se encuentra en un estado mucho mejor, mucho más dichoso. Así que, ¿por qué no ser un Diógenes ahora mismo?
Túmbate aquí, a la orilla del río, donde estoy tomando el sol. Hay sitio en la orilla para los dos.
Naturalmente, Alejandro no podía aceptar la invitación. Dijo:
-Gracias por la invitación. Ahora mismo no puedo, pero en la próxima vida...
Diógenes le preguntó:
-¿Adonde vas? Y ¿qué harás después de haber conquistado el mundo?
Alejandro contestó:
-Entonces descansaré.
Diógenes dijo:
-Pues me parece absurdo. Si es lo que yo estoy haciendo ahora mismo, descansar.
Si Alejandro Magno no era feliz, si Adolf Hitler no era feliz, si los Rockefeller y los Carnegie no son felices... Esas personas que tienen todo el dinero del mundo, si no son felices, esas personas que tienen todo el poder del mundo... Sólo hay que fijarse en quienes han tenido éxito en el
mundo para renunciar a la idea del éxito. No hay mayor fracaso que el éxito. Aunque te hayan dicho que nada triunfa como el triunfo, yo te digo
que nada fracasa tanto como el triunfo.