miércoles, 16 de septiembre de 2015

EJERCICIOS SENCILLOS PARA NUESTRO CAMINO : Conexión con nuestro Yo Superior

EJERCICIOS
SENCILLOS PARA
NUESTRO CAMINO
(Del Libro Vivir en el Universo de Matías De Stefano)

Nosotros estamos compuestos por muchas entidades, entidades libres pero que pertenecen a  un propósito en común.Nuestro ser está conformado por diversas entidades cósmicas, de las cuales las tres más importantes son el Yo Personal, el Yo Interno y el Yo Superior, algo  lo que más comúnmente denominamos: Cuerpo, Alma y Espíritu en ese orden.
Muchos intentan conectarse con su Yo Superior para lograr encontrar la conexión con la Verdad y con todo el Universo, pero hay que tener en cuenta que no basta con simplemente meditar hacia los cielos...
Nuestra persona, es como una cadena de engranajes, debemos primero equilibrar y accionar una de las partes más fuertes o densas para movilizar las más sutiles. Por eso, podemos alcanzar mucho mejor nuestra conexión con el Yo  Superior  sólo  si  trabajamos  primero  con  nuestro Yo Personal (con alimentación, ejercicio, sanidad, respiración)  y  nuestro Yo Interno (con respiración, solución y expresión de las emociones, realización de las cosas que deseamos hacer y nos las impedimos: hobbies,  deseos). Una vez movilizados estos engranajes,  será mucho más fácil encontrar nuestra conexión Suprema. Aconsejo primer trabajar con las dos anteriores antes de usar la más lejana; debemos saber que el espíritu baja cuando la luz está en la materia, y aquí, la luz se genera mediante la libertad, la alegría, el goce, el equilibrio del dar y recibir, la correcta alimentación, y todas esas cosas que mantienen a nuestra Alma feliz en comunión con el Cuerpo, son las que hacen que el Espíritu  no dude en conectarse con nuestra Personalidad. 

Tras encontrar una rutina sin rutina (esto es,  alimentar la mente de constantes situaciones novedosas, como no ir siempre a trabajar por el mismo camino, buscar un hobbie y ¡realizarlo!) que podamos aplicar en nuestras vidas, mejorando nuestra alimentación y nuestra actividad física (sea ésta caminar, respirar o ejercitar...) y una vez que hayamos también logrado romper con nuestras viejas creencias y lanzarnos a situaciones emocionalmente nuevas, realizando viajes   inesperados, conociendo gente en otros ámbitos,  sin privarse de nada, dejándose llevar por las circunstancias, o buscando el momento óptimo (que es este mismo) para realizar aquello que saben  que  los hará felices pero que nunca se atrevieron a  hacerlo... tras realizar todo esto que anteriormente  he nombrado, estamos listos para comenzar a conectarnos con nuestro Yo Superior y seguir las instrucciones del Universo.
Recuerden, que el Universo es constante  Movimiento, no podremos conectarnos nunca con él si nosotros no nos movemos y mantenemos una vida estática. Miren a su alrededor, y entenderán lo que les digo: aquellos que tienen una constante rutina occidental de trabajo, son los que menos encuentran su conexión interna y cósmica, son aquellos que rompen su rutina los que comienzan a encontrarse, porque se han puesto en marcha.
Y para aquellos que necesitan un objetivo, deben entender que éste, no posee objetivos, el movimiento es sólo eso, fluye, no se direcciona, por eso no nos conectaremos si buscamos un propósito, nos conectaremos si nos dejamos llevar por el mismo propósito aún si lo desconocemos.