jueves, 3 de septiembre de 2015

Dejar en manos de Dios

Dejar en manos de Dios


El otro día justamente comentaba a una amiga lo importante de dejarse en manos de Dios.
Siempre hablando de la experiencia personal, le contaba que cuando las cosas me salían bien, sabía que él me había ayudado, nunca creí que lo había logrado yo solito, por mis propios medios, cuando estaba con todo mi potencial y me salían las cosas perfectas, pensaba en que me habían tendido una mano.
Eso hizo que cuando me tocaban las malas, cuando ya no tenía todas mis fuerzas, yo nunca pensé en que tendría que remar contra toda la corriente, sabía que como en aquellos momentos buenos en éstos tambien tendría la posibilidad de que me ayuden y seguir adelante.
No pienses que todo lo logras sólamente porque te lo mereces y sabes hacer las cosas, porque cuando se dé al revés te costará mucho caminar por ese sendero.