martes, 5 de enero de 2016

Integridad de cuerpo, mente y espíritu

Integridad
(Del Libro Fuego Reiki de Frank Arjava Petter)
 
Una de las grandes calamidades que ha afligido a la humanidad durante los últimos miles de años, es su escición filosófica en tres partes. La unidad del cuerpo, la mente y el alma ha sido completamente olvidada, y sin embargo sin ella no podemos estar en paz ni en armonía en el mundo interno o externo.
El concepto de unicidad de macrocosmos y microcosmos es difícil de captar intelectualmente: debe ser experimentado.
La mente/ego humana se desenvuelve en el dualismo y constantemente se separa del llamado "otro". Como resultado, no sólo nos hemos alienado del resto del mundo, sino que también nos hemos separado de "nuestro propio" cuerpo-mente y alma.
La separación se inicia desde nuestro propio sistema cuerpo-mente. Pasamos la mayor parte de nuestras vidas usando sólo nuestras cabezas, desechando completamente nuestras otras partes. No sentimos nuestro propio cuerpo, y cuando lo hacemos, se trata apenas de un mínimo fragmento de él.
El siguiente es un experimento que demuestra este hecho bastante bien: Toma una pieza de papel y sosténla entre los dedos pulgar e índice. Pregúntate qué parte del cuerpo sientes en el ahora mismo, y ¡ hallarás que sólo puedes sentir dos dedos!. Al expandir la propia consciencia, llegarás a sentir tu cuerpo entero, un momento intensamente maravilloso.
Creo que la separatividad es una enfermedad desastrosa. Nos separamos de nuestros semejantes y de nuestro entorno para ganar identidad individual. Incluso cuando nos reunimos con familiares o amigos, erguimos altas barreras entre el "yo" y el "tú". El resultado neto ha sido milenios de beligerancia y , más recientemente, horrorosa destrucción ambiental. ¡ Es un precio muy alto a pagar por el individualismo!
Un ejercicio muy fácil para incentivar el sentido de integridad es imaginarse mirando la Tierra desde lo alto a un kilómetro de distancia. Lo que vemos es a cientos de personas, verde, montañas y ríos en una perfecta unidad orgánica. Las autoerigidas barreras de gente "individual" con sus semejantes no pueden verse en la realidad de lo alto, porque no existen.
En lo referido a la sanación, tengan presente que causa y efecto son inseparables. ¡ Todo es uno!.