jueves, 2 de julio de 2015

Agradecer al Creador

 Agradecer al Creador
( Del libro Metafísica 4 en 1 de Conny Méndez)


¿Serás tú de aquellos que no encuentran nada de qué darle gracias al Padre? ¿O serás como nosotros, a los que todo nos merece nuestra gratitud al Creador? Si no eres de estos últimos, permite que te ayude un poquito.

¡GRACIAS PADRE POR EL AGUA que nos regalas y que siempre está ahí. El agua que bebemos, que absorbemos y que mantiene lindo y limpio nuestro mundo.
¡GRACIAS PADRE POR EL AIRE que nos regalas y siempre está ahí! Si no tuviéramos el aire ¿cuánto tiempo crees tú que pudiéramos sobrevivir? Un segundo, dos segundos, tres segundos. . .
¡GRACIAS PADRE POR EL SOL que nos regalas y siempre está ahí! Luz y fuego de nuestra vida, si el sol se nos ap agara, de inmediato caeríamos en las tinieblas, ciegos, inermes, congelados para siempre.
¡GRACIAS PADRE POR LA TIERRA que nos regalas y siempre está ahí! Gracias por el imán que ella ejerce en nosotros brindándonos un hogar. Gracias, que ella no nos deja salir flotando y vagando por el espacio para siempre.
BENDITA TIERRA. BENDITO SOL. BENDITO AIRE. BENDITA AGUA.
Estos cuatro elementos son el origen de todo, todo, todo lo que obliga nuestra gratitud. Jesús nos enseñó a dar gracias antes de pedir. Los Maestros nos han enseñado que todos Los cataclismos, todos Terremotos, inundaciones, tragedias marítimas y aéreas se deben
a que los Elementales, desesperados por el desamor de los hombres, el desprecio de los beneficios que representa el trabajo constante y eterno de estar fabricándonos agua, aire, luz y tierra y todo lo que de ellos se desprende, ya no lo soportan más y se rebelan contra esas condiciones existentes.
Cada día vemos aumentar estos cataclismos. Dense cuenta que lo único que los elementales esperan de nosotros es Amor y Gratitud por su eterna labor de proveernos con agua, el aire, la luz y la tierra. Los Maestros también dicen que el camino más directo al Cielo es el de la gratitud. Pues está claro que si diéramos las gracias a los Elementales, no una vez por año solamente, sino que todos los días repitiéramos esas cuatro afirmaciones que te di, nos pondríamos en paz con los Elementales y cesarían para siempre los cataclismos