miércoles, 29 de julio de 2015

El planeta Tierra

Planeta Tierra
(Del Libro Vivir en la tierra de Matías De Stefano)


La Tierra se ha convertido en un vórtice* donde todo confluye. Los Mundos etéricos y físicos que existen en el cosmos, son sitios donde los seres se desarrollan y preparan para algunos aprendizajes o trabajos, misiones, a realizar. Las almas encarnan en los mundos porque así pueden acumular la experiencia de los mismos, pero hay momentos cruciales en los grupos álmicos, en los que todo debe hacerse mucho más rápido, o momentos en que el aprendizaje debe ser concentrado. La Tierra, como planeta que alberga tanta vida, es el único a miles de años luz a su alrededor, y es por eso que una enorme cantidad de almas en busca de experiencia, eligen nacer aquí, o son enviadas a nacer aquí. La Tierra es un vórtice de aprendizaje, un paraje para las millones de almas en migración, un sitio único que permite aprender a un nivel mucho mayor que en

cualquier otro.

Sí, el mundo que a veces desprestigiamos, es el mismo que nos da prestigio, debemos estar orgullosos de este magnífico ser, nuestra Madre, nuestra Hermana.

La Tierra, como sabrán, también tiene Alma, pues es un ser vivo. Su nombre es muy conocido hoy en día, Gaia. Y como todo ser vivo, nace, muere, y reencarna, aprende, experimenta y tiene misiones que cumplir.

Cuando cumple sus misiones, cumple con lo que los humanos llamamos una Iniciación, y las iniciaciones de la Tierra, son muy vívidas para los que habitan sobre su piel. Los períodos geológicos y de catástrofes, glaciaciones, cataclismos, etc., son las señales de una iniciación, pues el cuerpo de la Tierra está sufriendo un cambio general. Ella acepta a los seres que eligen vivir en ella, y elige cuando es su momento de irse (extinción), por eso es un ser Sagrado, pues es sabia en su determinación.

Sus Rostros (continentes) nos enseñan cosas, nos dan pistas a seguir,sobre el camino a tomar en la vida, sobre la energía que se desarrollará en cada región.
Ella es un Cuerpo que tiene sentimientos, dolores, alegrías, y que sabiamente cuida y perdona a sus hijos, a sus hermanos. Su alma, como todas las almas, es nuestra Hermana, por eso, la Tierra debe ser vista como el par que es, como nuestra compañera, a la que debemos apoyar. Se ha ganado el título de Madre, pues ha sido capaz de alimentarnos, de cuidarnos y guiarnos con infinita paciencia. Ella es un cuerpo que también enferma, y a sí sola se cura, de la misma manera que hacemos nosotros.

Desmitifiquemos el Calentamiento Global, pues es otra de las fiebres de la Tierra, durante la cual usa sus glóbulos blancos, a los que conocemos como pestes”, y en su caso más grave, regula su temperatura con frío, es decir, una glaciación, el “paño frío en la frente”.Desde chico que admiro y dibujo a nuestra Hermana Tierra, la venero desde mis pinturas y dibujos. Siempre me sentaba a ver las noticias con el globo terráqueo que yo solo hice, y me pasaba horas mirándola. También recuerdo que en mis arrebatos de energías densas, tenía pensamientos de alegría ante las catástrofes naturales, al ver que la tierra actuaba con su fuerza para crecer y evolucionar, eliminando a las pestes humanas. Hoy puedo verlo sin la ira que antes sentía, por el dolor que me provocaba ver el daño que causaban a mi Hermana...”

Para entendernos a nosotros mismos, debemos ver más de cerca a la Tierra...

Ella tiene piel, su corteza, a veces se enferma, y tiene parásitos. También equilibra su cuerpo con la misma cantidad de agua que los nuestros, y posee un interior más caliente donde están sus órganos y sus más preciados motores, los cristales y el núcleo. Tiene venas de agua, roca fundida, y energía, similares a nuestros nervios. Posee columna vertebral (las cordilleras y cadenas montañosas) y a través de ellas atraviesa la energía que marca el poder de los pueblos y los continentes dando vida a su paso, la Kundalini de la Tierra, energía de vida...
Observemos a la Tierra... ¿no es acaso como nosotros?