martes, 30 de junio de 2015

Qué logramos con la especulación?

 CUIDADO CON LO QUE CREAMOS
(Del libro Metafísica 4 en 1 de Conny Méndez)



Primeramente voy a explicarles cómo es que se ha formado la conciencia que está rigiendo actualmente en la tierra entre los humanos. Cada familia que se forma, cada pareja que se casa y tiene hijos, se dedica a acumular una fortuna. Esta fortuna la logra, si es que la logra, a costa, no sólo de trabajos y sacrificios, como de esfuerzos por ganarla, con todos los trucos modernos de viveza, pajarobravismo, cobrando de más o afincándose cada vez que puede. Cada vez que el socio o comprador, o sea, que si el pagador del momento es alguien rico, no se tiene en consideración que tiene un sin fin de obligaciones cónsonas con sus medios. "Tiene plata y puede pagar", es la consigna. A su vez, el pagador sabe que le van a cobrar de más y trata de sacar todo a mitad de precio, procurando exprimir al vendedor del momento, dando por sentado que aquél lo quiere aprovechar, sea ésta la verdad o no, no importa. "Hay que estar ojo pelao", es la otra consigna.Allí tienen las dos consignas: "tiene plata y puede pagar, hay que sacársela" y "hay que estar ojo pelao; me lo quieren quitar". Es la conciencia de robo que impera por todas partes. Esta conciencia, como los pensamientos, se transmiten, entran y salen de las mentes y se quedan allí donde encuentran afinidades. Son recibidos por los atrasados, los de poca evolución y los impulsan al robo, al atraco y al crimen. Esa es una de las razones del hamponato vigente. Esta tensión constante de parte y parte hace que no se pueda pensar en otra cosa. La tensión se vuelca sobre el pobre cuerpo físico que se enferma con úlceras, porque la preocupación y el cálculo perduran a través de las horas de comida; con cáncer, porque el veneno de los disgustos lo absorbe el cuerpo; y los infartos, porque no se emplea para nada el amor del corazón que es el óleo que todo lo suaviza, todo lo cura. Todo lo contrario, mientras más inteligencia y menos sentimiento, mejor es para el negocio. Podría yo continuar enumerando males causados por estas consignas, pero creo que bastan estos ejemplos.